miércoles, 10 de abril de 2013
miércoles, 3 de abril de 2013
jueves, 19 de mayo de 2011
Personas libro: Alexis Valverde
Soy Los pájaros anida en mis brazos de Gloria Fuertes
Los pájaros anidan en mis brazos
en mis hombros, detrás de mis rodillas,
entre los senos tengo codornices,
los pájaros se creen que soy un árbol.
Una fuente se creen que soy los cisnes,
bajan y beben todos cuando hablo,
las ovejas me pisan cuando pasan,
y comen en mis dedos los gorriones;
se creen que soy tierra las hormigas
y los hombres se creen que no soy nada.
Gloria Fuertes
lunes, 16 de mayo de 2011
HERMANAMIENTO PERSONAS- LIBRO EN LOS IES. FUENTES DE ANDALUCÍA
lunes, 9 de mayo de 2011
Personas libro: Nieves Cano Cuevas
De El caballero de la armadura oxidada de R. Fisher
Mientras descendía recordaba cosas de su infancia y lograba liberarse de todo lo que arrastraba. Entonces comenzó a elevarse y, cuando se dio cuenta, estaba en la cima de la montaña. Terminó por emocionarse y lloró, eran lágrimas que provenían del corazón por lo que estaban tan calientes que se derritió la última parte de la armadura. Ahora sí era totalmente libre, había comprendido que el universo y él eran uno solo y ahora tenía un mayor resplandor. Entendió que la vida consistía en el amor, y todo lo que la formaba lo era.
Personas libro: José Antonio Rincón
Morir de amor de Francisco Arias Solis
Una bala he preparado para ti
para alcanzarte en mi corazón.
Es de piedra, tallada por presos.
Es de plomo, bañada en sangre.
Es de hierro, bañada en miel.
Es de mineral de hierro, tallada
toscamente
para que desgarre mejor,
para que sepas
lo que significa morir de amor.
Personas libro: Beatriz Gordón Vera
De Tres metros sobre el cielo de Federico Moccia
Un día pasa, pasa que estas de pie en algún lado y te das cuenta de que no quieres ser ninguno de los que están a tu alrededor.
Y de repente ocurre, algo se acciona.
Y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar... y han cambiado.
Y que a partir de ahí ya no volverán a ser lo mismo...nunca. Y cuando ocurre, lo sabes.
Personas libro: Mercedes García Reina
Al borde de Gloria Fuertes
Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.
He estado al borde de la tuberculosis,
al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde de la envidia,
al borde de la fama,
al borde del amor,
al borde de la playa,
y, poco a poco, me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,
al borde de despertar
Personas libro: Paula Martín Navarro
Libertad de Dámaso Alonso
Qué hermosa eres, libertad. No hay nada
que te contraste. ¿Qué? Dadme tormento.
Más brilla y en más puro firmamento
libertad en tormento acrisolada.
¿Que no grite? ¿Mordaza hay preparada?
Venid: amordazad mi pensamiento.
Grito no es vibración de ondas al viento:
grito es conciencia de hombre sublevada.
Qué hermosa eres, libertad. Dios mismo
te vio lucir, ante el primer abismo
sobre su pecho, solitaria estrella.
Una chispita del volcán ardiente
tomó en su mano. Y te prendió en mi frente,
libre llama de Dios, libertad bella…
Personas libro: Irene Martín Martín
Guadalquivir de Juan Ramón Jiménez
¿Resucitan los ríos? ¿Van al paraíso? ¡Entonces, tú lo sabías, Guadalquivir del amanecer, en un viaje mío del Madrid de la tierra a la Sevilla del cielo; luminoso y tranquilo Guadalquivir bajo el inmenso carmín inflamado del cielo!
¿O es que ya subimos los dos de la tierra y estamos en el paraíso nuestro Guadalquivir? Si recuerdo y suelo son iguales de falsos o de verdaderos ¿quién sabe, río del alba en Peñaflor, entre álamos blancos y luces eléctricas de calle al campo, dónde estamos de verdad ahora?
No sé. Ni sé si te estoy viendo, si te estoy recordando, o si te estoy soñando. Tu me rodeas bello la emoción, entrando y saliendo del sueño a la realidad y de la realidad al recuerdo, por un maravilloso paisaje momentáneo que no sé en qué Andalucía de cuándo, ni de dónde vi.
(de Elegías Andaluzas)
Personas libro IES.Guadalquivir
Personas libro: Ana María Herencia Rando
Ser Quijote.
Vivir y morir Quijote.
Luchar por ideales que nadie entiende,
pero que son mi vida.
Repartir mis palabras
por tierras que las siembren.
Llevar conmigo lo que tengo
y no ambicionar nada más.
Alcanzar con la fuerza de una ilusión
a quien amar
y creer que te quiere
aunque sea una quimera.
Quisiera, con nervio, con firmeza, con poderío,
vivir y morir Quijote.
martes, 26 de abril de 2011
HERMANAMIENTO PERSONAS- LIBRO EN LOS IES.
ENCUENTRO DE PERSONAS-LIBRO EN FUENTES DE ANDALUCÍA.
29 DE ABRIL.
10:30-11:30 horas.Acogida y presentación en el IES ALARIFES RUIZ FLORINDO de las personas libro de los I.E.S. Florencio Pintado y Guadalquivir. Reparto de camisetas.
11:30-12:30 horas.Convivencia en recreo del centro y fotos de todos los hermanados.
13:00-14:00 horas.Encuentro con los poetas y escritores.
14.00-15:00 horas.Narraciones en diversas aulas del centro.
15-00- 17:00 horas.Almuerzo por invitación del Ayuntamiento e instalación de las personas libro del I.E.S. Florencio Pintado.
17:00 horas en adelante.Asistencia a las actividades que organiza el Ayuntamiento: NARRACIONES.
22 horas. Cena por invitación del Ayuntamiento.
30 DE ABRIL.
9:30 horas.Desayuno de las personas libro del I.E.S. Florencio Pintado por invitación del Ayuntamiento.
10:30 horas.Visita guiada por Fuentes de Andalucía.
13:00 horas.Narración en la FERIA DEL LIBRO.
14:30 horas.Comida por invitación del I.E.S Alarifes Ruiz Florindo.
Tarde en la FERIA DEL LIBRO y alrededores hasta la hora de narrar.
18:00-20:00 horas: Narraciones.
lunes, 25 de abril de 2011
La historia de Montag

Montag era bombero y su oficio consistía en provocar incendios. No quemaba cualquier cosa, sólo libros y, excepcionalmente, como castigo ejemplar, las casas donde se escondían bibliotecas enteras. Las autoridades habían prohibido los libros en defensa del bien común. La literatura era muy perniciosa porque despertaba sentimientos en los ciudadanos a base de mentiras. La experiencia de seres inventados provocaba en las personas reales un sufrimiento auténtico, porque estimulaba su sentido crítico e inspiraba la tarea de cuestionarse su propia existencia. Los relatos de la insatisfacción producían insatisfacción, la memoria del dolor sembraba dolor, el anhelo de amor ponía de manifiesto la ausencia de amor, la fiebre del deseo incendiaba la conciencia de quienes nunca habían necesitado sentirlo. La literatura perturbaba la paz social y la felicidad individual, pero no era la única materia prohibida. La filosofía, aún más dañina, minaba los fundamentos de una armonía basada en un sistema de respuestas que no había necesitado de preguntas previas. La Historia, con todo, era lo peor, porque demostraba que el pasado había existido, y el pasado, con sus preguntas y sus respuestas, era el enemigo más feroz del armonioso presente donde los bomberos como Montag quemaban libros y detenían a los individuos antisociales que los conservaban aunque estuvieran prohibidos por la ley. Montag era bombero y su oficio consistía en provocar incendios. Todos los días buscaba libros escondidos, los encontraba, los tocaba, los colocaba sobre una rejilla, les aplicaba el lanzallamas y los veía arder. Pero Montag sabía leer, y todos los días, después de buscar, encontrar, tocar libros, contemplaba los rostros de los delincuentes que se aferraban a ellos con desesperación, para afrontar su destino con un orgullo misterioso y desafiante. Hasta que un día, cuando ninguno de sus compañeros podía verle, salvó un libro de la quema, se lo metió en el uniforme, lo escondió en su casa y, por la noche, mientras su mujer dormía, se levantó para empezar a leer la vida de David Copperfield. Había mucho dolor en aquel libro. Arbitrariedades, injusticia, soledad, desesperanza. Pero también había amistad, lealtad, cariño, amor. Montag fue descubriéndolo poco a poco, mientras leía por las noches. Y nunca volvió a ser el mismo. El funcionario ejemplar empezó a sentir el uniforme del que antes había estado tan orgulloso como una cárcel que apenas le consentía respirar. El orden a cuya defensa había destinado su juventud se le apareció como una insoportable tiranía. Aunque los cacheaba igual que sus compañeros, dejó de detener a las personas que llevaban libros escondidos en la ropa y empezó a sufrir en los incendios como si el papel que ardía fuera su propia piel. Se convirtió en un clandestino mientras aún formaba parte del sistema, y cuando ya no pudo seguir haciendo la guerra por su cuenta, huyó para seguir las vías del tren, hasta llegar al bosque donde vivían los hombres-libro, aquellos que habían quemado su libro favorito sólo después de aprenderlo de memoria, una biblioteca viviente dispuesta a perpetuarse por generaciones para conservar la memoria del conocimiento humano, hasta que llegara el momento en que pudieran dictarla para que los libros se imprimieran de nuevo. Esta historia se titula Farenheit 451, como la temperatura a la que arde el papel y de la que toma su nombre el cuerpo de bomberos al que Montag perteneció antes de que David Copperfield le convirtiera en un hombre distinto. Ray Bradbury la escribió en 1953, y François Truffaut la adaptó al cine en 1966, para inscribir su nombre en la selectísima lista de los cineastas que han conseguido hacer una película cuyos méritos igualan -en mi opinión, incluso superan- la calidad de la novela de la que proviene. Es, en todo caso, una historia emocionante, tan conmovedora como un espejo capaz de reflejar con una admirable precisión lo mejor y lo peor de la condición humana. En los últimos tiempos he pensado mucho en Montag. Los debates sobre las nuevas tecnologías, los anuncios apocalípticos sobre el fin de mi oficio, las profecías que pretender salvar la literatura convirtiéndola en un ejercicio domesticado, sometido a la caridad de las subvenciones, o la condenan como un fósil prescindible de otros tiempos, me han devuelto a la serena determinación de los hombres-libro, al heroísmo que su libertad, su voluntad seguirá labrando a la humana escala de su memoria mientras quede un solo lector, un solo espectador de su epopeya. Por eso los traigo aquí, ahora que el sol empieza a calentar y las calles, las plazas de tantos pequeños pueblos y grandes ciudades de España se llenan de puestos, de carpas, de casetas abarrotadas de libros que esperan a que un lector los tome en sus manos. Porque ustedes no tienen más que salir de casa y dar un paseo para conjurar, en nombre de toda la Humanidad, al demonio que atormenta el corazón de Montag.
Almudena Grandes, El País Semanal, 24 del 04 de 2011
martes, 1 de marzo de 2011
martes, 1 de febrero de 2011
Proyecto Personas- libro en los IES

Desde comienzos de este curso, de la mano de Ana Herencia hemos entrado a formar parte del proyecto personas- libro en los IES. A continuación os explicamos en qué consiste el proyecto.
¿Quiénes son las personas-libro en un IES?
Las personas-libro dentro de un centro de secundaria, la conforman alumnos y profesores de un colectivo más amplio, denominado FAREHEINT 451. En el mundo que describe Ray Bradbury en Fahrenheit 451 los libros están prohibidos. Sin embargo, hay personas que se resisten y lo hacen aprendiéndose cada una de ellas un libro. El Proyecto Fahrenheit 451 (las personas libro) busca eso mismo: que la población ande por ahí recitando en voz alta sus libros.
Estas personas, alumnos y profesores, se comprometen o se vinculan con el proyecto de una manera libre y se organizan para realizar actividades de narración durante un curso académico. El proceso es largo y laborioso, porque hay que leer constantemente, elegir los textos, memorizarlos, aprender a entregarlos, ensayar la mirada y..., organizar las narraciones. Aunque el objetivo más ambicioso es preparar un encuentro de todas las personas-libro hermanadas, de todas nosotras. Nosotras las personas-libro.
