lunes, 1 de marzo de 2010

EN LA BUENA ONDA (Encuentro literario de madres e hijos en la radio escolar)

En la reunión de enero del Club de Lectura de Madres- Escuela de Padres, que estamos llevando a cabo durante este curso, le propusimos a las participantes que hiciéramos alguna actividad durante la Semana Cultural, que nuestro centro celebra todos los años durante la última semana de febrero. De entre las diversas propuestas nos decidimos por un encuentro literario madres- hijos en la radio escolar.
La actividad consistiría en un programa de radio de media hora de duración en el que las madres y sus hijos debían escoger un texto que leerían conjuntamente en la radio. Podía ser un cuento, un fragmento de un libro, un poema, una carta personal, etc. La única condición es que fuera un texto que quisieran leer para o con ellos.
A mediados de febrero, cuando ya estaba en marcha la selección de los materiales, nos reunimos con los hijos e hijas y acordamos que la música la elegirían ellos.
Dos días antes de la emisión cerramos el horario de los programas atendiendo a las necesidades de cada una de las familias.




Primer grupo de participantes en el programa.


El día 24 a las 16 horas comenzamos a emitir. El primer programa lo realizaron María Reinoso, su madre y su padre, un viaje por los sueños e ideales de la humanidad: la libertad, la justicia, la solidaridad..., muy bien amenizado y con una realización y efectos especiales propios de un programa de cualquier emisora profesional.
A continuación, Lidia Espinar, su madre y su hermana Carmen María -antigua alumna del centro- nos habían preparado un programa que se dividía en dos partes: en la primera, Lidia les leía e interpretaba fragmentos de cada uno de los libros de la saga de Crepúsculo; en la segunda, su madre y su hermana homenajeaban a Miguel Hernández leyendo algunos de sus más conocidos poemas.
A las cinco, Laura y su madre Rosa leyeron conjuntamente un cuento que les gustaba a las dos: El regalo más grande del mundo o cuento de María José. Después de la lectura de tan hermoso cuento sobre el amor de padre, la originalísima Laura le regaló a su madre una canción de su cantante favorito (de Laura, no de su madre): Madrecita María del Carmen, de Manolo Escobar.
Después Celia y su madre leyeron un capítulo de La isla bajo el mar. María José nos descubrió sus grandes dotes como lectora.
A las seis era el turno de María y su madre. María le leyó un cuento que compartían cuando era pequeña: Un puñado de besos; Paqui le leyó un cuento de Jorge Bucay, El buscador. Dos textos cargados de bellos sentimientos.
Antes de la pausa para el café, llegaban Ángel David y su madre. Ángel había decidido que él buscaría la música y la "pincharía" y dejaba para su madre la lectura. Juani leyó en primer lugar, con su habitual naturalidad y sinceridad, una entrañable carta que le había escrito a su hijo para este encuentro y la parábola de El hijo pródigo. Ángel David le dedicó tres canciones, especialmente la segunda, que hablaba del amor de madre.

Después de la pausa para el café, llegó uno de los momentos más intensos de la tarde: María Isabel le había preparado una sorpresa a su madre. Después de que entre las dos leyeran el cuento Dos palabras de Isabel Allende y, cuando su madre creía que María Isabel iba a despedirse, ésta le leyó una íntima y emotiva carta de agradecimiento por todo lo que le había enseñado y apoyado en estos años.
A las siete fue el turno de Alejandro y su padre, que habían elegido entre los dos una leyenda de Bécquer. Miguel hizo una lectura muy literario-radiofónica.
Para terminar la tarde, Eva y su madre Merchi leyeron, con naturalidad la primera y con mucha dulzura la segunda, cuentos de la tradición oriental cuyas moralejas explicaron.




Eva y Merchi en un momento de la lectura.



En la mañana del jueves hicimos un hueco en la programación de los alumnos para que Mercedes y su madre leyeran El conde Drácula de Woody Allen, puesto que no habían podido asistir el día antes. Como ya no teníamos la experta colaboración de Antonio Reinoso, padre de María, que había estado encargándose de la parte técnica durante toda la tarde, en la radio no se pudo apreciar la maestría con la que madre e hija leyeron el texto del genial actor y director de cine.

Mercedes y su madre Mercedes durante la lectura de El conde Drácula de Woody Allen




Para terminar, quisiera daros las gracias a los/las participantes por esta tarde de radio, que fue una magistral clase de literatura y sentimientos.

1 comentario:

carmen dijo...

Esto la verdad no me gusta tanto pero doy todo mi apollo en cosas como esto ok.